Psicólogo Alcalá de Henares - Madrid

Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | psicologoalcaladehenares@gmail.com

Claves para tener más confianza en uno mismo

Claves para tener más confianza en uno mismo

Uno de los pilares básicos para ser felices es la confianza en uno mismo, pues de ella dependen nuestra capacidad para asumir responsabilidades, nuestra motivación para enfrentarnos a los retos, el relacionarnos con otras personas y autoafirmarnos ante ellas, el asumir los fracasos y otros aspectos que cuya adecuada gestión depende de nuestra autoconfianza.

Qué ocurre cuando nos falta confianza

  • Nos da miedo actuar por temor al fracaso y por las dudas que tenemos de nuestra capacidad para hacer frente a las situaciones, lo que nos lleva a permanecer inactivos.
  • Surgen pensamientos negativos del tipo “no tengo remedio”, “no lo voy a lograr”, “ya he vuelto a hacerlo mal”, etc.
  • Nos nos afirmamos ante los demás, de manera que nos cuesta decir “No” cuando nos piden algo (aunque no nos sintamos cómodos haciéndolo), evitamos expresar nuestras necesidades y deseos, y pensamos que se aprovechan o abusan de nosotros.
  • Sentimos emociones negativas como culpabilidad por todo aunque no seamos los culpables o sentirnos mal ante las críticas por dar importancia a las opiniones de otros.
  • Nos creamos una mala imagen de nosotros mismos por centrarnos en los aspectos negativos en lugar de dar importancia a los positivos, lo que lleva a que la autoestima se vea afectada negativamente.

Cómo podemos mejorar nuestra autoconfianza

  • Debemos querernos más, aprendiendo a ser tolerantes con nosotros mismos de la misma manera que toleramos fallos y errores de otras personas a las que apreciamos.
  • Hay que prestar más atención a los pensamientos positivos que tenemos sobre nosotros mismos que a los que son críticos.
  • Si nos sentimos culpables tenemos que comprobar hasta dónde somos realmente responsables de lo que nos hace sentir mal. En muchas ocasiones, la responsabilidad no es nuestra.
  • No hay que obsesionarse con el perfeccionismo. Es mejor hacer las cosas, aunque no nos salgan perfectas, que no hacerlas.
  • Hay que ser consciente tanto de nuestras virtudes como de nuestros defectos. En la vida no todas las cosas son o blancas o negras, o buenas o malas, sino que existen términos medios que son los que matizan tanto lo que somos como lo que hacemos. Y es en los matices, y no en los extremos, en los que nos tenemos que centrar. Todos tenemos defectos, virtudes, y también puntos intermedios.
  • Escuchar a los demás. Al igual que nosotros nos hemos hecho una idea sobre nosotros mismos, los demás también han formado la suya. Y es muy probable que esa opinión que tienen los demás sobre nosotros sea mejor que la que nosotros tenemos.
  • Tenemos que ponernos metas y objetivos realistas porque cuando más inalcanzables sean más probable será que fracasemos y, por tanto, dudemos de nosotros mismos. Es mejor comenzar con objetivos a corto plazo que sean sencillos, de manera que nuestra percepción acerca de nuestra eficacia sea cada vez mayor y aumente al mismo tiempo nuestra autoconfianza.
  • No posponer tareas, ya que cuanto antes empecemos a aplicar soluciones y alcanzar objetivos, mejor. Si lo vamos retrasando se acumulará y no sabremos por dónde ni cómo empezar.
  • Hay que relativizar los fracasos, porque nunca se triunfa o se fracasa de manera absoluta. Por eso, en lugar de obsesionarnos con lo que nos ha faltado para lograrlo, hay que centrarse en cuánto nos hemos acercado a esa meta.
  • Afirmarnos ante los otros, expresando nuestras opiniones pero siempre respetando las suyas. No hay que tener miedo a decir “No” y negociar una solución que sea satisfactoria para todos. Cuando expliquemos lo que nos irrita, nos incomoda o nos molesta, hay que hacerlo constructivamente y respondiendo a las críticas de manera tranquila. Expresar nuestras emociones hace que las comprendamos y las gestionemos.

Leave a comment

Your email address will not be published.