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El estrés laboral y los factores de personalidad que le afectan

El estrés laboral y los factores de personalidad que le afectan

El estrés laboral es un problema bastante común en la actualidad que hay que tratar de combatir si no queremos que nos acarree graves consecuencias. Este problema se ve influenciado por la personalidad del sujeto, mediante factores que pueden propiciar que el nivel de estrés sea más o menos elevado.

Así, aspectos de la personalidad de cada uno como la capacidad de solicitar ayuda, la motivación, la tolerancia a tareas con mayor o menor ambigüedad o la autoestima influyen en el estrés que surge tanto en uno mismo como en el entorno.

Otro factor que afecta en gran medida al estrés laboral es el ambiente en el entorno de trabajo, que en los países occidentales ha llegado a convertirse en uno de los focos de depresión y ansiedad principales. De hecho, una encuesta realizada por el Ministerio de Trabajo concluyó que entre el 50% y el 60% de los casos de absentismo laboral tenían relación con el estrés, mientras que para la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo el porcentaje de trabajadores que afirman padecer síntomas relacionados con el estrés en el trabajo es de aproximadamente el 25%.

Factores de la personalidad
Como hemos mencionado, ciertos factores de la personalidad de cada trabajador pueden influir en el desarrollo de estrés laboral. Estos factores son:

  • Tolerancia a la ambigüedad. Por ambigüedad nos referimos a órdenes o situaciones que pueden no resultar lo suficientemente claras o que no existe un protocolo o unas normas a seguir. Cuando esta tolerancia es mayor, la inseguridad o inquietud en la tarea es mucho menor y la capacidad para afrontar la situación de manera más abierta, flexible y con nuevas interpretaciones es más alta.
  • Ser introvertido o extrovertido. Cuando una persona tiene tendencia a la introversión su reacción a situaciones conflictiva es más negativa y tensa. En cambio. las personas extrovertidas tienen una mayor capacidad parta expresar emociones y necesidades de manera positiva, y se muestran más abiertos a recibir el apoyo de otras personas.
  • Autoestima. Es un factor que a menudo se encuentra detrás de muchos de los problemas de ansiedad y estrés. Cuando la autoestima es alta, son mayores los recursos para enfrentarse a las situaciones o los problemas, y además están más protegidos frente a la sensación de fracaso si no hallan una solución factible.
  • Satisfacción y motivación. Las personas que logran sus propósitos y objetivos se sienten más motivadas y satisfechas, y esto ayuda a que el estrés disminuya.

La personalidad también influye en la respuesta al estrés laboral. Por ello, las personas más propensas a padecerlo sienten una amenaza en las situaciones o tareas ambiguas, tratan de negar la situación para no aceptarla, intentan evitarla todo lo posible o la afrontan de manera impulsiva e irracional, y se culpan a sí mismas por lo que ocurre.

Cómo se afronta el estrés laboral
Existen diferentes técnicas para afrontar el estrés en el trabajo:

  • Centradas en el sujeto. Estas técnicas se orientan a reducir los pensamientos de tipo negativo, las relaciones sociales que resultan conflictivas y el nivel de ansiedad. Entre ellas se encuentran las técnicas de gestión del tiempo, las de respiración y relajación, las cognitivas y las destinadas a entrenar las habilidades sociales, así como la recomendación de llevar unos hábitos de vida saludables.
  • Centradas en la intervención en la tarea. Estas técnicas se dirigen a minimizar los problemas que se puedan encontrar mientras se realiza el trabajo, y a incrementar la eficiencia. Algunas de ellas son el establecimiento de pequeñas metas que ayuden a motivar, la correcta autogestión del trabajo y la gestión adecuada de las pausas.
  • Centradas en la organización. Aquí se encuentran las orientadas a disminuir el estrés que surge durante la participación, comunicación y organización de las tareas, así como en las relaciones personales. Ejemplos de estas técnicas son los inventivos y la formación o los planes de evaluación y los estilos de liderazgo.